sexta-feira, 26 de março de 2021
quarta-feira, 24 de março de 2021
Romper en fe y esperanza - Habacuc 1:1-4
Romper en fe y esperanza
Habacuc 1:1-4
¡Qué tema tan maravilloso! Una iglesia que avanza en la fe y la
esperanza. El escenario que hemos experimentado es muy difícil para todos,
especialmente para los pastores y líderes. Pastorear usando las redes sociales.
¡Reinventarnos para seguir cumpliendo con la gran comisión! Seguramente esta
crisis nos ha traído mucha presión a todos. ¡Pero no hemos perdido la fe y la
esperanza! De hecho, la historia del profeta Habacuc sirve de inspiración y
podemos aprender valiosas lecciones sobre el avance de la fe y la esperanza a
través del caos. Dios no ha perdido el control de la historia. ¡Él está ahí!
¡Dios está actuando!
El paisaje de Judá es inquietante. Hay una intensa iniquidad. El
profeta está preocupado por la aparente renuencia de Dios a juzgar, frente al
pecado, la iniquidad, la opresión y la violencia en la sociedad de su tiempo.
La ley se afloja, y la justicia nunca se manifiesta porque los inicuos rodean a
los justos. Es en el drama de la vida, en la vida cotidiana, que Habacuc desea
la voz viva de Dios, una respuesta a sus anhelos.
Del mismo modo, también estamos buscando respuestas a los dramas de
nuestras vidas. En la historia de
Habacuc, Dios nos llama a romper
en la fe y en esperanza en medio de
esta pandemia que ha afectado los momentos comunes de la vida. Dios nos llama a la santidad en estos tiempos
difíciles. "La verdadera santidad no quita a los hombres del mundo, sino que
les permite vivir mejor en él e incita a los esfuerzos que ayudan a
restaurarlo." Cómo hacer esto en el día a día, cuando perdemos
nuestro trabajo, cuando nos vemos obligados a ser puestos en cuarentena, cuando
nos enfermamos, cuando perdemos a un ser querido. Dios quiere enseñarnos a
romper en la fe y no perder la esperanza. Quiere que tengamos una espiritualidad viva. Démonos
cuenta de que romper con la fe y la esperanza es mucho más que cambiar una
circunstancia, es obedecer y ser fiel a el Dios que puede cambiar las circunstancias.
Dios trabaja para formar en nosotros su carácter en crisis de medios.
1.Dios en su aparente silencio
trabaja para hacer grandes cosas (Hab 1:2-4)
Hay un grito y en el corazón de Habacuc. La justicia está retorcida, porque los hombres malvados controlan el sistema de justicia y anulan decisiones justas. Es un grito pidiendo ayuda. Llorar por desear una intervención divina en la situación política y social de esa nación. Como Habacuc, muchos amargan el aparente silencio de Dios. No entendemos la obra de Dios en estos días. Para muchos parece haber silencio. El corazón se amarga. La gente en la que estábamos invirtiendo ahora está revelando lo que hay en sus corazones. Con esta pandemia, muchos problemas ocultos han salido a la mente. No entiendes el mal que surge y Dios parece silencioso. Quiero que sepas algo, si para ti hay silencio. El aparente silencio de Dios es un presagio de que algo sucederá. En Génesis 1:1-2 revela que, en medio del caos, cuando Dios habla, todo se ordena. Cuando Dios habla, no lanza palabras al viento, pero significa que Él comienza a intervenir para reordenar cosas que no están en orden. El gran problema es que muchos no quieren esta reordenación a la manera del Padre. Desean saber de Dios, pero no están dispuestos a cambiar en la perspectiva de Dios. Nuestro Dios pone orden en el caos. Dios comienza a hablar con aquellos que están dispuestos a reordenar justo en medio de la tormenta. Para las personas que han estado en cautiverio en Egipto durante 400 años llorando, el libertador vino y hubo todo un proceso en esta liberación de la revelación de quién es Dios y cómo trabaja. En los 400 años del periodo interbíblico, Dios mismo se manifestó. El aparente silencio de Dios es un presagio de que algo sucederá, pero mientras tanto, algo nos lleva a Él – lo que quiero decir es: Si no fuera por esta situación, ¿Se acercaría Habacuc a Dios con gran llanto y búsqueda?
2.Dios trabaja sobre nosotros antes
de trabajar para nosotros (Hab 1:5;12-13)
I. Dios quiere formarnos de adentro hacia afuera (v.5). La respuesta de Dios a Habacuc es
extraña para un profeta que quiere ver justicia. Dios quiere llevar el
arrepentimiento a una nación, pero Habacuc sólo quiere que Dios resuelva el
problema único de la injusticia. Dios está llamando a una nación al
arrepentimiento y al crecimiento espiritual. "Sé qué pensamientos tengo acerca de ti dice el Señor.
Pensamientos de paz y no de maldad para darte el fin que deseas." Jeremías 29:11 ¿Alguna vez le has
pedido a Dios intimidad, poder, unción y fe? Dios te dará intimidad, poder,
unción y fe. Te desconstruirá para reconstruirte. ¡Él te ama! Te va a llevar
por caminos de crecimiento. Hay una
película llamada karate-kids. En él, el chico desea aprender a luchar el
kung-fu. Así que el maestro le dice que tome el abrigo, se ponga el abrigo, se
quite el abrigo, cuelgue su abrigo y lo suelte. Este proceso debe repetirse
varias veces. Hasta que el niño pierde los estribos, por lo tanto, cree que ese
movimiento repetitivo es una tremenda pérdida de tiempo. Poco sabía que esos
movimientos eran clave en su formación de kung-fu. Las expectativas de Habacuc
no entienden, o al menos no están de acuerdo con las expectativas de
Dios. Dios usa la situación para
trabajar dentro de ti. Usted pide a Dios para cambiar algo, pero Él te
dice: tome el abrigo, se ponga el abrigo, se quite el abrigo, cuelgue su abrigo
y lo suelte “¡Sabemos que a los que aman
a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su
propósito son llamados!” Romanos 8:28
II. Dios quiere revelarse más profundamente a cada uno de nosotros (v.12-13). La fe se desarrolla en situaciones de crisis. Dejamos la zona de comodidad, de la inmadurez para entrar en el campo de la fe madura y consistente. Aquí es donde el tema se vuelve crucial para aquellos que desean tener una profunda intimidad con Dios y avanzar en la fe y la esperanza. Esta crisis de fe no es para hacerte sucumbir, sino para revelar lo grande que es tu Dios. Dios nos aleja de la fe inmadura y de la espiritualidad atrofiada que usa a Dios para resolver problemas, para convertirte en un gran amigo suyo. Mi hija mayor a la edad de 3 años fue diagnosticada con meningitis bacteriana. Esa misma semana tuve una grave crisis renal. El mundo parecía estar cayendo sobre nuestras cabezas. Me enfrentaba a una grave crisis en la iglesia local. El martes de esa última semana de junio de 2010, los médicos desahuciaron a nuestra hija. Hemos estado esperando desde la muerte a una secuela seria. Mi esposa me llama al celular y me invita a dar a nuestra hija a Dios. Le decimos a Dios: "Dios, Giovanna no es nuestra, sino tuya. Tu voluntad se hará." Después de tres días, nuestra hija es dada de alta milagrosamente del hospital. Pero nuestra fe y nuestra forma de relacionarnos con Dios nunca fue la misma. Dios quiere que formes parte de la lista de héroes de fe. En Hebreos hay relatos de verdaderos héroes de la fe. "Hombres de los cuales el mundo no era digno" (Hebreos 11:38). ¡Hombres y mujeres que han aprendido a generar por la fe! ¡Viviendo por fe! Aprendieron la esencia de la fe. ¡Dios los está llevando a escuchar una voz viva y verdadera en medio de las circunstancias, desafíos y bendiciones de la vida! Sus convicciones, su forma de actuar y pensar estaban impregnadas por una sola palabra: FE. La fe es dependencia, está actuando por gracia, está actuando con los ojos en lo que no se ve y con convicción de lo que se espera en ella.
3.Dios conoce a los fieles (Hab 2:1-4)
Hasta ahora muchas personas han abandonado la fe, han abandonado la
iglesia, están cambiando de iglesia y buscando en personas y lugares lo que
sólo se puede encontrar en Dios. En estos tiempos de crisis, muchos se abandonan el camino, ¡pero Habacuc
no! El creyente puede incluso cuestionarlo, pero se pone en "En su fortaleza y mirando para ver lo que Dios dirá."(Esta
frase no está clara)
I.Los verdaderos fieles se acercan a Dios, aunque no entiendan su
acción (v.1). Este es un momento para acercarse a Dios. ¿Cuál es su lugar más seguro en tiempos de
crisis? Muchos se refugian en el pecado, en los políticos, en la economía,
pero nosotros nos refugiamos en el Señor. ¡Mantente en guardia de pie! Dios
hablará.
II.Los verdaderos creyentes son conocidos en la crisis (v.4). Es hora de plantar semillas. Es
hora de mantener viva su fe.
Saldrás victorioso a través de tribulaciones y confiado porque sabes dónde está tu fe. Los justos no viven por sí mismo, sino por fidelidad a Dios. a) La fidelidad no depende de lo que Dios haga.
4. Dios no ha cambiado. Así que cree y di: "Aviva tu
obra" (Hab 3:2)
Habacuc experimenta una transformación en medio de este diálogo con Dios. Frente a las palabras del Señor, se vuelve a las obras de Dios en el pasado. Comienza a recordar lo que le da esperanza. Habacuc dice aquí: "Haz otra vez lo que el Señor ha hecho en nuestra vida". Empieza a recordar lo que le da esperanza. Habacuc está diciendo aquí: "Haz nuevamente, Señor, lo que ya hiciste en nuestras vidas". Recordar lo que Dios hizo en tiempos de crisis trae esperanza. Él cría a un libertador en Egipto. ¡Abre el Mar Rojo! Lucha por su pueblo en Jericó. Libera a Josafat en batalla. ¡Él lucha por mí y por ti! Él mueve el corazón del Rey. ¡Aviva tu obra!
5.Dios es nuestra salvación (Hab. 3:17-19)
¡Qué hermoso tramo! Habacuc comenzó lleno de interrogatorios.
¡Habacuc termina lleno de exclamaciones!
Deja una fe vacilante con expectativa en lo que Dios hace, por una fe
convencida establecida en quién es Dios. ¡Tenemos un Habacuc que cuestiona al
comienzo del libro y terminamos con un Habacuc que ama la esperanza! ¡Alaba a
Dios! ¡Alaba a Dios!
Nos damos cuenta de que la situación de Habacuc no cambia, porque las circunstancias siguen siendo las mismas. Sin embargo, Habacuc ya no es el mismo.
“Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; 18 Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. 19 Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.
Dios no ha cambiado mis amados hermanos. Avancemos con fe y esperanza. Llorar puede durar una noche, pero la alegría llega por la mañana.
En amor,
Rodrigo Rodrigues Lima
domingo, 21 de março de 2021
VOCÊ É AQUILO QUE AMA - Como mudar as intenções do coração em termos práticos?
VOCÊ
É AQUILO QUE AMA
Como mudar as intenções do coração em termos práticos?
Após
a mensagem deste domingo, fiquei pensando sobre a dificuldade que muitos de nós
temos em dar o primeiro passo em direção a uma mudança concreta com resultados
efetivos.
Algumas pessoas compartilharam comigo a respeito dessa dificuldade. “Pastor, eu sei que preciso romper com o desânimo e orar mais, mas não consigo.” Você pode completar com a sua necessidade a seguinte frase: “Pastor, eu sei que preciso ....., mas não consigo”. Outros podem dizer: “Basta depender do Espírito Santo”. É claro que não existem mudanças concretas com resultados efetivos em aspectos espirituais sem a dependência do Espírito Santo. Entretanto, quais são os fatores essenciais orientados pelo próprio Espírito Santo que contribuirão para você alcançar mudanças internas e profundas em sua vida? Aqui estão:
1. Imitação
Alguns
podem dizer: “Imitação? Como assim?”. Sim! Imitação. Como é que nós aprendemos
a falar nosso idioma? Como é que nós aprendemos a falar novos idiomas? Como nós
aprendemos novas habilidades? São imitações constantes e regulares que
modelarão nossos hábitos. Eu decorei os aparelhos da academia e fiquei mais
confiante na medida em que observava o uso deles por outros companheiros. Eu os
imitava. Por incrível que pareça, o VALOR de fazer exercícios internalizou e
agora são mais do que exercícios. Ganhei o valor que rege as minhas intenções.
Eu quero! Eu desejo treinar.
Mas,
será que o princípio se aplica para a vida espiritual? Vamos lá:
O
apóstolo Paulo escreveu aos coríntios: “Sejam meus imitadores, como também
eu sou imitador de Cristo”. I Coríntios 11:1. Aconselhando a
Timóteo, ele escreveu: “Ninguém o despreze por você ser jovem; pelo
contrário, seja um exemplo (padrão) para os fiéis...” I Timóteo 4:12,
em outras palavras, “que as pessoas possam ter você como referência e imitá-lo,
Timóteo”. Atenção! A questão aqui não se trata de meramente imitar o outro, mas
imitar a Cristo que é refletido no caráter do outro, em suas ações e escolhas.
Nós precisamos estar perto de pessoas que sejam referências de Jesus,
especialmente naquilo que precisamos crescer.
Uma das intercessoras de nossa igreja, a irmã Doralice, certa vez me contou que queria aprender a orar. Então, ela passou a ouvir as orações das pessoas e a imitar o que elas oravam. O resultado é que em 50 anos de vida cristã, ela é uma grande intercessora porque ganhou o valor após imitar, isto é, ter referências boas daquilo que ela desejava se tornar. Peça a Deus que Ele te dê referências e comece a imitar e a internalizar. Você experimentará profundas mudanças. Aqui é o nascedouro da mudança dos hábitos.
2. Comunidade de aliança ou grupos de mentoria/discipulado
Desde
que o mundo é mundo, como seres humanos, nós nos identificamos com um
determinado grupo de pessoas que pensam como nós ou, que pelo menos, gostem ou
procurem os mesmos interesses que os nossos. Também é sabido que, se eu desejar
me tornar mais experiente em determinada habilidade, esporte ou ideia,
precisarei me juntar a pessoas que tenham a habilidade, praticam o esporte ou
vivem intensamente essa ideia que desejo ter. Assim, a mudança ocorrerá de
maneira prazerosa e satisfatória porque receberemos apoio e encorajamento desse
grupo de interesse comum. Lucas escreveu: “Todos os que criam estavam juntos
e tinham tudo em comum.” Atos 2:44. O texto não fala apenas de unidade,
mas dos efeitos da unidade. As pessoas experimentavam uma mudança interna
profunda que modelava seus hábitos e valores.
Assim
Jesus fez discípulos! Assim Deus planejou que nos tornássemos igreja
(ajuntamento). É assim que Deus modela o seu povo. Precisamos uns dos outros.
Por isso, o discipulado (um pequeno
grupo) é o melhor ambiente para experimentarmos de forma concreta uma
internalização dos valores que desejamos que se tornem nossos. James Smith, um
teólogo e filósofo americo-canadense escreve sobre o assunto e diz: “...mudanças
de hábito são empreitadas conjuntas, exatamente porque práticas verdadeiramente
(re)formadoras são comunitárias. Nos encorajarmos mutuamente, sermos parceiros
em novos ritmos e prestar contas um ao outro.” Em sua experiência de
reabituação alimentar, ele escreveu: “Íamos nos comprometer em conjunto com
novos rituais de alimentação e exercício, seríamos parceiros na hora de
cozinhar e limpar, e até suportaríamos juntos as longas noites com a barriga
roncando e o desejo de comer guloseimas. Nunca é demais enfatizar esse aspecto
comunitário da reabituação.”.
Quer experimentar mudanças profundas? Entre
em um grupo de discipulado ou mentoria, seja vulnerável e receba apoio e
encorajamento.
No amor de Cristo,
Rodrigo Rodrigues Lima
VOCÊ É AQUILO QUE AMA - Lucas 15:11-32
VOCÊ
É AQUILO QUE AMA
Lucas 15:11-32
No dia 30
de janeiro de 1914, na espessa neblina da costa de um estado americano, o navio
mercante Nantucket chocou-se contra o navio a vapor Monroe, que acabou
naufragando. Quarenta e um marinheiros perderam a vida nas águas geladas do
inverno no Atlântico. O capitão do navio a vapor Monroe foi interrogado por
mais de cinco horas. Durante o interrogatório, averiguou-se, que o capitão
Johnson “navegou o Monroe com uma bússola que possuía um desvio de até dois
graus em relação a uma bússola padrão. Ele disse que o instrumento era
suficientemente preciso para conduzir o navio e que já era costumeiro que os
comandantes de navios mercantes utilizassem bússolas assim. Sua bússola nunca
havia sido ajustada durante o ano em que comandara o Monroe”. A bússola
defeituosa que parecia adequada à navegação acabou provando o contrário[1].
Comparando
o nosso coração com uma bússola, a reflexão que convido você fazer é sobre
calibragem do seu coração. Perceba que a tragédia acima aconteceu porque a
bússola possuía um desvio de até dois graus, o que contribuiu para cálculos
errados que levou a um acidente em meio a uma neblina.
Uma
bússola bem calibrada poderá claramente orientar os quatro pontos cardeais.
Norte, sul, leste e oeste.
O coração
como uma bússola, é um guia para a nossa vida e ele precisa estar corretamente
calibrado para apontar em direção àquilo que nos manterá na rota em segurança e
esse ponto cardeal crucial que mantém a nossa vida na direção certa é Deus. Ele
é o norte da nossa vida. Uma vida na rota certa é aquela cuja bússola do
coração está calibrada com o seu Norte em direção a Deus. Do contrário, diante
das neblinas da vida poderemos colidir e provocar estragos por todo lado.
Você é
aquilo que ama, ou em outras palavras, você vive de acordo com a calibragem da
bússola do seu coração. Se ela estiver apontada para fora de Deus, ainda que
você acredite estar indo em direção a Deus, como aquele capitão acreditava
estar na rota, você na verdade pode estar indo em direção oposta ou desviada
Dele. Você é aquilo que ama, isto é, para onde estão apontados os seus maiores
desejos e anseios. Quero pensar com você como é possível perder a calibragem
amando aquilo que não seja Deus e como recalibrar a bússola do nosso coração em
direção a Deus.
Quero olhar com você para a parábola do filho pródigo e de seu irmão mais velho com uma abordagem diferente, sem ferir a ideia central. Ambos tinham a bússola descalibrada. Ambos deveriam estar apontando para o amor ao pai, mas nenhum deles estava devidamente calibrado. Eles eram aquilo que amavam.
a) Deseja mais as posses do pai do que o próprio pai (v.12)
O filho se apega ao que é externo. O valor está
no que tem e não em quem ele é. Ele era filho de um homem muito rico, mas o
mais importante era o que o pai possuía. Ele amava o dinheiro de seu pai. Ele
desejou mais a benção do que o abençoador. Esse é um sinal de coração
descalibrado. Isso evidencia o que é mais desejado e amado. Quem ama o dinheiro
se torna ganancioso. Ele é conforme a imagem do seu deus.
O texto diz que o Filho pródigo partiu para uma
terra distante. O coração do filho não estava com o seu pai. Ele foi para outro
lugar bem longe. Uma pessoa distante é alguém que diz que não quer ser
orientada. Ela se basta. Ela não precisa que ninguém que oriente. Também pode
ser aquela pessoa que, de tão envolvida com seus afazeres, está distanciada de
um relacionamento intenso e relevante com o Pai. Isso me remete a Pedro quando
Jesus estava sendo maltratado e julgado injustamente. “Pedro o seguia de longe até o pátio do
sumo sacerdote. E, tendo entrado, assentou-se entre os servos, para ver como
aquilo ia terminar.”
Mateus 26:58. É muito comum sentirmos que estamos perto por causa das
experiências passadas, mas no presente o que realmente estamos é muito longe.
Uma palavra define isso na vida de muitos crentes – SAUDADE. Recalibrar o
coração é reconectar e romper com a saudade. Você não deve acompanhar de longe.
Não seja expectador. Deus o convida para entrar na história com Ele.
Cego por suas
necessidades desequilibradas, por seu egoísmo e distanciamento, o filho pródigo
não discerne o que realmente tem valor. Ele desperdiça. Ele precisa se afirmar por
meio de um consumo desenfreado. Deus nos deu dons, talentos e recursos. Observe
como o filho pródigo usou indevidamente o que pai lhe havia dado. Agiu por seus
impulsos segundo os seus desejos. Ele foi um consumidor voraz. Talvez essa seja
uma das maiores evidências de descalibro do século XXI na relação dos cristãos.
Quando somos apenas movidos pelos nossos impulsos e nos desorganizamos ou
usamos indevidamente tudo o que Deus tem dado a nós. O dom se torna motivo de
vaidade. O amor é substituído por lascívia. Eugene Peterson, em sua versão da
Bíblia A Mensagem parafraseia Gálatas 5:19 da seguinte forma: “Todos
conhecem o tipo de vida de uma pessoa que quer fazer o que bem entende: sexo
barato e frequente, mas sem nenhum amor; vida emocional e mental detonada;
busca frenética por felicidade, sem satisfação; deuses que não passam de peças decorativas;
religião de espetáculo; solidão paranoica; competição selvagem; consumismo
insaciável; temperamento descontrolado; incapacidade de amar e de ser amado;
lares e vidas divididos; coração egoísta e insatisfação constante; costume de
desprezar o próximo, vendo todos como rivais; vícios incontroláveis; tristes
paródias de vida em comunidade. E, se eu fosse continuar, a lista seria enorme.”
O filho pródigo começa a passar por
necessidades. Esse é o sinal mais concreto para aqueles que estão
experimentando algum tipo de descalibro. Eis aqui o resultado de amar aquilo
que não é Deus, o Pai de nosso Senhor Jesus Cristo. Uma vida guiada por valores
invertidos, distanciamento, desperdício e desequilíbrio em um consumo
desenfreado, inevitavelmente sofrerá crises financeiras, afetivas e físicas. O
filho prodigo se tornou conforme à imagem do deus que cultuou.
a) Ativista. Seu valor está no trabalho (v.25; 29)
O filho que ficou é aquele que busca seu valor
naquilo que faz. Para ele só faz sentido ser amado se houver reconhecimento do
seu trabalho. Quando o coração descalibra desta forma, algo terrível acontece.
Se você serve a Deus por dinheiro, significa que se satanás fizer uma oferta
maior você poderá segui-lo. Obviamente que nós diríamos: “Você está louco.
Jamais faria isso.” Mas, quantos trocaram seus dons, seus talentos, renunciaram
ao seu chamado porque outras coisas passaram a ter mais valor para elas do que a
agenda de Deus. Eram ativistas que buscaram atividades para si. Sonde o seu
coração.
JUSTIÇA PRÓPRIA: É O SUTIL ENGANO QUE DERRUBA OS BONS! É ela que derruba os bons, é a justiça própria que derruba os valentes! Os melhores homens e mulheres que Deus poderia usar, tropeçam e caem neste sutil engano, de olhar as coisas pela ótica da sua Justiça. O perigo dos fiéis está aqui: “Serem convencidos, que por causa da sua conduta santa, zelosa e esforçada, eles não podem sofrer nesta terra”. O PERIGO PARA OS FIÉIS ESTÁ AÍ: SEREM CONVENCIDOS DE QUE, POR CAUSA DA SUA CONDUTA SANTA, NÃO DEVEM SOFRER NESSA TERRA. Essa expectativa, além de não ser respaldada pela verdade, torna-se um embaraço que pode tirar da carreira os melhores de Deus. Normalmente pessoas assim não sucumbem ao adultério, à desonestidade, nem a ganância, porque o temor a Deus respalda diante dessas tentações. Esse filho era correto! Entretanto, é derrubado ao ver seu irmão vencer, ser acolhido. A JUSTIÇA PRÓPRIA DERRUBA QUANDO o justo está sofrendo e o ímpio vencendo. É nessa armadilha que cai os mais fiéis: ao questionar a “Justiça de Deus” a Sua aparente possibilidade diante da Injustiça da vida humana. Há inúmeros versículos que denunciam a justiça própria, como Jó. Em algumas situações, ele não mediu palavras ao dizer que era justo e portanto, Deus injusto, por tirar os seus direitos. Observe o que dizem esses versos: “Porque Jó disse: Sou justo, e Deus tirou o meu direito. Apesar do meu direito, sou tido por mentiroso; a minha ferida é incurável, sem que haja pecado em mim. Pois (Jó) disse: De nada aproveita o homem ou comprazer-se em Deus”. (Jó 34:5,6,9). O que ele mais ama? A si próprio e sua própria justiça. Ele é aquilo que ama.
Como o coração recalibra? Como realinhamos nosso amor? BENDITA CRISE!
a)
O filho pródigo começou a passar necessidade (v.14) enquanto seu irmão ficou
indignado com o acolhimento (v.28)
O filho pródigo passou
necessidade. Quero fazer uso de uma
expressão do David para abençoar você: “Bendita necessidade. Bendita crise.”
Ninguém muda de forma significativa sem entrar em crise. A crise fornece a
motivação para analisar de forma série o nosso modo de pensar e rever nossos
conceitos e valores. A crise revela os ídolos que estão ocultos no cantinho do
altar do nosso coração. A crise é a oportunidade para a bússola ser
recalibrada. A crise é a oportunidade para o nosso amor se realinhar com seu
verdadeiro romance e você ter uma vida íntegra com Deus. Essa pandemia tem
revelado os amores do nosso coração. O irmão mais velho se indignou. A justiça
própria foi a oportunidade para ele se aproximar do Pai e descobrir o que havia
de errado em seu coração revelando o que ele amava.
Essa pandemia tem
revelado ambos em muitos de nossos corações. Bendita crise!
b)
O pai se alegra e passa a ser o centro da história (v.23)
Bendita crise! O Pai está de braços abertos para acolher ambos os filhos. A bússola de ambos os filhos agora pode voltar a apontar para a direção certa. Eles podem voltar a amar o Pai e se tornarem verdadeiramente filhos. Você é aquilo que AMA! Ame ao Pai e você se tornará como o Pai! Ame ao Pai e você será filho. Ame ao Pai e você estará seguro. Não faltará nada para você. Quem tem o Pai tem tudo. Tudo o que é do Pai é nosso. Ame ao Pai. Está em crise? Bendita crise! O pai quer acolher você e festejar, recalibrando o seu coração em direção a Ele.
No amor de Cristo,
Rodrigo Rodrigues Lima
domingo, 14 de março de 2021
CABINE DE COMANDO - I Samuel 15:20-26
CABINE DE
COMANDO
I Samuel 15:20-26
Quando falamos de pôr ordem no mundo interior, precisamos pensar no que compõe esse interior. Pelo menos três aspectos compõem nosso interior: 1) Pensamentos e crenças. 2) Emoções que você sente habitualmente. 3) Atitudes e valores. Não é por acaso que a Bíblia falará sobre o interior como fonte de tudo o que cremos, sentimos e fazemos. Salomão escreveu: “De tudo o que se deve guardar, guarde bem o seu coração, porque dele procedem as fontes da vida”. (Provérbios 4:23) Jesus disse: “Mas o que sai da boca vem do coração, e é isso que contamina a pessoa.” (Mateus 15:18).
No livro PONHA ORDEM NO SEU MUNDO INTERIOR, o autor
compartilha a experiência de um amigo seu, oficial da marinha, que certa vez
fez parte da tripulação de um dos submarinos nucleares dos Estados Unidos.
Certo dia este oficial estava em um submarino no Mar Mediterrâneo. Naquele dia
o tráfego de navios e barcos estava intenso na superfície, e eles estavam sendo
obrigados a fazer manobras rápidas para evitar colisões. Na ausência do
capitão, esse oficial assumia a cabine de comando tendo a responsabilidade de
dar instruções acerca do posicionamento do submarino a cada momento. Como a
movimentação estava excessiva, o capitão saiu de seus aposentos para ver se
estava tudo bem. E o oficial respondeu que sim. O capitão fez uma vista geral,
deu a volta e disse: “É, a mim também parece que está tudo bem”.
Essa história é fantástica e ilustra bem o que
queremos abordar nesta mensagem. Perceba que o mar acima estava agitado e isso
exigia demais inclusive do que estava abaixo da superfície. Entretanto, o que
estava abaixo da superfície era controlado do coração do submarino, uma pequena
cabine que exigia de um homem uma perfeita execução de todo o seu
conhecimento e anos de treinamento. Se ele não fosse extremamente fiel e não
acreditasse colocando em prática os regulamentos, normas e determinações de
manobra e segurança, certamente a vida de todos estaria em risco e o
submarino poderia colidir com alguma embarcação e provocar um grande acidente.
É muito similar ao que fazem os copilotos de um avião comercial. Eles estão com
uma prancheta em suas mãos antes, durante e depois do voo para um constante
check-list de suas ações. Eles acreditam piamente que seguir aquela lista de
comandos manterá a vida deles, da tripulação e dos passageiros em segurança.
Em suma, o que Deus tem colocado em meu coração para meditar com você nesta
mensagem é que seus sentimentos e suas ações são o reflexo daquilo que você
verdadeiramente acredita. Como alguém que diz crer na Palavra de Deus pode
desordenar a sua vida interior a tal ponto de perder bençãos, perder família,
amigos, sua própria fé, filhos e as bençãos garantidas da parte de Deus.
É justamente nos momentos de maior tensão da vida,
um desemprego, a morte de um ente querido, pressões no trabalho, crise conjugal
e crises em geral, que suas crenças serão testadas e desafiadas. As áreas nas
quais o nosso caráter não for transformado, poderão se revelar em tempos de
crise.
Observando as etapas da vida do Rei Saul,
percebemos uma pessoa que começou bem, mas não terminou bem. Pesquisas afirmam
que 70% dos líderes cristãos não terminam bem, inclusive os bíblicos. Saul foi
um homem que aparentemente, no começo, soube manter tudo sob controle na cabine
de comando, o seu coração, mas no final espíritos malignos o atormentava e
podemos dizer que seu submarino afundou e seu avião caiu.
Todos começam bem e empolgados na vida cristã.
Quando uma pessoa entrega a vida dela a Jesus Cristo, Deus muda o coração
trazendo genuína conversão. Deus revela seus propósitos para a vida da pessoa e
ela passa a ter experiências poderosas de fé, e até mesmo as suas adversidades
são enfrentadas com coragem e muita ousadia, pois, o que traz ao coração da
pessoa a convicção de todas essas coisas? Ela ouve a Palavra de Deus e a recebe
com fé. Romanos 10:17 diz: “A fé vem pelo ouvir e o ouvir pela Palavra de
Deus.” Entretanto, parece que em algum momento elas se descuidam e começam a
sucumbir.
Essa pandemia está colocando à prova o nosso interior. Vamos ver na história de Saul quais cuidados devemos ter com a cabine de comando, o nosso coração, para que o nosso mundo interior esteja em ordem, mesmo que externamente tudo possa estar um caos.
1. Quando a rotina e a familiarização tornam a Palavra de Deus secundária nas ações e decisões da vida (v.1)
Saul é ungido como Rei (I Samuel 10:1-8) por
Samuel que lhe dá algumas diretrizes. A palavra de Deus diz que O
SENHOR muda o coração de Saul (I Samuel 10:9), representando a
conversão de Saul para os propósitos de Deus lhe conferindo autoridade. Saul é
tomado pelo Espírito e tem poderosas experiências com Deus (I
Samuel 10:10). Saul está tão tomado pela presença de Deus que ao tomar
ciência de que os amonitas querem atacar os israelitas em Jabes-Gileade, tomado
pelo Espírito, Saul se enche de coragem e ousadia e vai enfrentar aquele
inimigo, pois, suas ações são guiadas pelo Espírito de Deus (I
Samuel 11:6-7).
Samuel irá sair de cena como líder da nação e dá
uma palavra tanto para Saul quanto para o povo o segredo da benção e da
prosperidade de ambos (I Samuel 12:14-15). Mas, é a partir daí que
Saul vai começar o seu processo de declínio espiritual porque na cabine de
comando ele deixou de seguir os regulamentos, normas e determinações de
manobras de segurança da sua vida. O
interior desordenou.
A situação de Saul diante da guerra contra os
filisteus está fora de controle. O exército inimigo é infinitamente maior que o
seu (I Samuel 13:2; 5). Lembre-se que na cabine de comando, o que vale
para manter a segurança é fazer o check-list, colocar em prática os regulamentos,
normas e determinações de manobra e segurança. Mas, Saul decidiu não seguir
o check-list. O tempo de dois anos foi suficiente para Saul não confiar mais na
Palavra de Deus. “Eu faço do meu jeito. Eu tenho experiência nesse negócio
de ser Rei. Não preciso de um velho idoso como Samuel para me dizer o que
fazer.” Quando, na cabine de comando, as crenças são negociadas porque
confiamos demais no nosso jeito de fazer as coisas, pelo tempo de igreja que
temos, quando o anseio em ouvir a direção de Deus é negligenciada, o interior
começa a se corromper. Vejamos aqui algumas ações de Saul e mostram que ele
passou a confiar mais em si. Precipitou-se em não seguir a orientação
dada por Deus. Ele não soube esperar. Comparemos:
“Quando vocês saírem para fazer guerra aos seus
inimigos e virem cavalos, carros de guerra e um povo maior em número do que
vocês, não tenham medo deles...quando estiverem se preparando para a batalha, o
sacerdote se adiantará e falará ao povo...” Deuteronômio
20:1-2
“(Saul) escolheu três mil homens de Israel”. I Samuel 13:2
“E todo o Israel ouviu dizer: “Saul derrotou a
guarnição de dos filisteus, e agora os filisteus estão com ódio de Israel”.
Então o povo foi convocado para se juntar a Saul, em Gilgal. E o povo
permaneceu com Saul, estando este ainda em Gilgal, se encheu de temor.” I Samuel 13:4; 7
Lembre-se que aproximadamente dois anos antes,
Samuel disse a Saul: “Vá na minha frente para
Gilgal. Eis que eu descerei para junto de você, a fim de oferecer holocaustos e
apresentar ofertas pacíficas. Espere sete dias, até que eu venha para junto de
você e diga o que você deve fazer.” I Samuel 10:8
Veja o que Saul faz: “Saul esperou sete dias, segundo o prazo determinado por Samuel. Mas como Samuel não vinha a Gilgal, o povo foi se espalhando dali. Então Saul disse: Tragam-me aqui o holocausto e as ofertas pacíficas. E ofereceu o holocausto. Mal tinha ele acabado de oferecer o holocausto, eis que chegou Samuel.” I Samuel 13:8-10
O que fazer para não descontrolar a cabine de comando? Saul deveria ter esperado Samuel. Existem 2 formas de esperar e ambas revelam quem é que está controlando a cabine de comando:
Espera
de forma serena (ouvir) e com expectativa (contemplando com fé)
Esperar
de forma serena é realmente esperar de forma passiva e refletindo. Olhar para
trás, pensar no passado, sonhar, registrar, conversar, ir a retiros. Orar é uma
maneira e esperar serenamente. Esperar com fé. Esperar baseado em sua confiança
naquele que lhes ordenou esperar, e não nas circunstâncias. Ter expectativa
nele mais do que no que Ele fará. É como esperar um filho.
Espera
frustrada
Quanto maior a espera, maior é a frustração. Leva a decisões apressadas, perda de foco e relacionamentos rompidos. Quando perco a confiança nas promessas de Deus e na palavra de homens, inclino-me a fazer as coisas acontecerem. Meus motivos são a frustração, não o serviço. Meus resultados são a derrota, não o sucesso.
2. Quando a preocupação com o que é externo e aparente tornam a Palavra de Deus secundária na maneira de enxergar e interpretar a vida (I Samuel 13:11-12; I Samuel 15:15; 24)
Saul se tornou um homem preocupado com as aparências e regido por conveniências. Na sua cabine de comando, ele decidiu abandonar as suas crenças. Pois, é justamente em tempos de crises que nossas verdadeiras crenças se manifestam. Seguir a Jesus e andar em seus passos é o que nos manterá seguros e livres de nós mesmos. Mas, os elementos que revelam que a cabine de comando está sem controle.
Quando as circunstâncias se tornam justificativa para não seguir a Palavra de Deus. (I Samuel 13:11-12) Sabe aquela máxima “o fim justificam os meios”? Ela não vale quando a Palavra de Deus. Talvez alguns considerem isso radical, mas confesso que ao longo dos meus 30 anos de vida cristã e meditação na Palavra de Deus, isso é uma verdade absoluta. (I Samuel 13:11-12).
Quando a opinião dos outros se torna mais importante do que a Palavra de Deus (I Samuel 15:15; 24). Foi aqui que Saul perdeu de vez o seu direito de fazer sucessores em seu trono.
Tanto as circunstâncias quanto a opinião alheia se tornam nos tempos atuais um verdadeiro desafio para os cristãos. Mas, é inevitável. Existem 3 tentações que devemos resistir se quisermos manter a cabine de comando sob controle, seguindo Jesus na tentação do deserto:
Eu sou o que faço. Satanás tenta Jesus a transformar pedras em pães dizendo: “Se você é filho de Deus, faça”. Ele ainda continua tentando os filhos de Deus com as seguintes perguntas: “O que você conseguiu? Como você demonstrou a sua utilidade? O que você faz? Ele leva você a fazer comparações e viver de aparências. Recomendação: EVITE O SUCESSO. O sucesso mundano nos tenta a encontrar nosso próprio valor fora do inesgotável amor de Deus por Ele em Cristo. Pare de buscar curtidas, likes, aprovações. Esse mundo virtual tem feto muita gente perder o coração.
Eu sou o que tenho. Saul acreditou nisso e perdeu o reino. Tentou espiritualizar suas posses em forma de culto a Deus com aqueles despojos. Deus rejeitou porque, no fundo, ele seguiu a voz do povo. Muitas vezes nos medimos por nossas posses. O mundo gasta bilhões para convencer você a ter. Como adultos, nos medimos por comparações: quem tem mais dinheiro? O corpo mais bonito? A vida mais confortável? Avalie as motivações do seu coração. Essa falta de contentamento, essa gana por coisas dessa vida sem deixar Cristo ser o Senhor da vida, tem feito muita gente perder o coração.
Eu sou o que os outros pensam de mim (popularidade). Saul definitivamente era um homem que queria estar de bem com o povo às custas da sua obediência a Deus. Satanás disse para Jesus: “Todo esse reino será seu se me adorares”. A autoimagem sobe a grandes alturas com um elogio e é devastado por uma crítica. Somos a geração dos influenciadores digitais. Há muita gente querendo ser influência e encontram público para isso. Mas, há algo que eu tenho aprendido e isso pode poupar a sua cabine de comando. Preocupe-se com a profundidade daquilo que lhe foi confiado por Deus e deixe que Ele determine como e até onde será a sua influência. Preocupe-se com a sua popularidade no céu. Seja um reflexo de Jesus aqui.
Convide Jesus para assumir a cabine de comando. Decida que você não fará nenhum movimento sem que suas ações estejam alinhadas com as suas crenças, isto é, com a Palavra da verdade. Não seja como Saul.
No amor de Cristo,
Rodrigo Rodrigues Lima